"No hay pasión más grande, no hay sentimiento alguno que pueda explicar este fenómeno..."
Un poco de historia...
UN POCO DE NUESTRA HISTORIA...
Este populoso y antiguo barrio de Las Varillas creció en realidad como un pueblo aparte, fundado por el Ingeniero Ravenet, y recién en 1925 se unifica formalmente con su vecino "Varillas" por gestión municipal, aún cuando en la practica siempre estuvieron unidos.
De todos modos conservó desde su inicio características propias que le dieron una identidad que ninguna zona del pueblo tiene.
Queda para otros el escribir la historia del que, con justicia, podemos llamar el pueblo Ravenet. Pero no podemos sino recordar la noche en que se reunieron: Ernesto Bueloni, Eliseo Acosta, Atilio Forno, Juvenal Gaspoz, Primo Moriconi, Ignacio Gesponer, José Damiani, Oscar Giraudo, Cesáreo Torigiani, Roque Ludueña, Alberto Follonier, Octavio Severini, José Parucci, Romualdo Forno, Alcides Villafaña, Waldo Astegiano, José García, Antonio Gonzáles y Porfidio Navarro, para tomar la decisión de fundar el club.
Eligen este nombre por ser el del ferrocarril y por colores los de la bandera nacional, habiendo estado la primera comisión directiva conformada por: Presidente, Eliseo Acosta; Vicepresidente, Romualdo Forno; Secretario, Ernesto Bueloni; Prosecretario, Ignacio Gesponer; Tesorero, Primo Moriconi; Protesorero, José García; Vocales: Waldo Astegiano, José Damiani, Oscar Giraudo y Cesáreo Torigiani; Revisores de Actas: Porfidio Navarro y José Parucci.
Si bien fue un club para practicar fútbol, al poco tiempo se convierte también en el centro de variadas iniciativas y de entretenimiento para esta barrida. Asi comienzan los bailes que con el tiempo se hicieran populares y famosos y que al comienzo, antes de concretar la sede propia, se realizaban en el frontón de la Sociedad española, que hoy ya no existe.
El equipo de primera división debutó en la vecina localidad de Calchín el 8 de abril de 1951, imponiéndose por 3 a 1 y alineando a: Antonio Gonzáles, Octavio Severini y Juvenal Gazpos; Sarmiento, Oviedo y acevedo; Nóbrega, Balduzzi, Follonier, Villafaña y Darriba.
Desde entonces el Club Mitre se ha convertido en un importante factor de unión para ese barrio y ha mantenido una trayectoria deportiva y social importantes y de verdadera transcendencia.
En poco tiempo vieron colmadas sus aspiraciones al inaugurar su sede social propia, frente a la plaza 25 de Mayo, en el corazón mismo del barrio y donde se realizan diferentes eventos deportivos y sociales, de entre los que se destacan las veladas bailables, con el inconfundible estilo de los populares cuartetos.
El Club, desde su fundación ha sido una institución al servicio del deporte y ha participado asiduamente en los campeonatos de fútbol regionales, provinciales y nacionales (Infantil, Tercera y Primera División, y Seniors), logrando interesantes clasificaciones.
Galeria de Imagenes
23 de diciembre de 2011
11 de octubre de 2011
MITRE Y "LA VIEJA", Lo más grande que hay
![]() |
| "Este amor no contempla lo imposible" |
A diferencia de los padres las madres no se hacen,
nacen. Ella te lleva en su vientre, ella te da la teta cuando comer es cuestión
de vida o muerte, su rostro es el primero que vez cuando venís al mundo. Su
presencia significa el fin de las angustias. En fin “Madre hay una sola”, nos
dicen los viejos mandatos culturales. ¿Quién puede dudar de ese torrente que es
el amor materno? ¿Y quién podrá discutir entonces la incondicionalidad del amor
materno? Madre es sinónimo de sensibilidad, contención, receptibilidad,
fragilidad, protección, cuidado, prudencia, nutrición, comprensión, intimidad,
intuición.
Ahora bien, por qué afirmamos con tanta vehemencia que “la vieja” y “Mitre” son
lo más grande que hay y además, lo único que no cambiamos en la vida. ¿Sabe por
qué? Porque son idénticas la pasión y el amor que se sienten por la vieja y la
camiseta.
Es una transferencia inconsciente hacia el único objeto de amor absolutamente
incondicional que nos va a regalar la vida que es: el amor de madre. Para
nosotros, el mismo que sentimos por Mitre. Porque Mitre y la vieja te dan todo
y no te piden nada.
Pues bien “madre hay una sola”, el devenir de los tiempos ha ido modelando una
evolución en lo que es hoy la función materna.
De aquella “mamá angustia” que describía María Elena Walsh, resignada que
“llora mientras da de mamar porque su hombre en la taberna se está bebiendo el
jornal”, pasaron varias generaciones para llegar a estas nuevas “Evas” que
salen a buscar semilla a la par de sus maridos, que salen a remontar vuelo y
dejar de ser costilla de Adán. Parafraseando a Silvio Rodríguez.
O de esas “madres coraje” hijas de sus hijos, que un día se pusieron de pie
reclamando por ellos, verdad y justicia, y que nada ni nadie las pudo
silenciar. Las “madres del dolor”, “las madres del Paco” que fueron creciendo y
sumándose a la resistencia contra la impunidad del gatillo fácil, la
inseguridad, la droga y el desamparo estructural de una sociedad autista frente
a tantos “desmadres” del sistema. Vaya mi homenaje entonces a todas las
madres-símbolo de estos años de lucha.
Definamos una madre hoy: una madre debe ser además de esposa, mujer y amante de
su marido, una mujer que trabaja, atiende sus intereses, sus necesidades de
tipo cultural, profesional y económico y que además se ocupa de la crianza de
sus hijos, nada más y nada menos.
¿Sabe qué amigo? Esta danza no fue acompañada simétricamente por parte de los
hombres. Es hora de aventurarnos señores en recorrer espacios interiores,
emocionales y espirituales, que se nos habían prohibido por femeninos. Dejemos
la vergüenza de lado, que amar, reír y llorar por Mitre también es un legado de
la vieja. Ellas nos ayudaron a construir el sentimiento. El viejo lo que hizo
fue tomarnos de la manito y meternos adentro del Vaticano del fútbol “el
Central Argentino”.
Ojo que eso no es poco, pero después arreglate solo. Está bien cada uno hizo lo
suyo. Mamá fue el adentro, la interioridad. Papá, el mundo externo, la conquista
del afuera. Por suerte, ese afuera fue Mitre y no otro. Gracias, entonces,
gracias a los dos, y desde acá, desde este humilde blog un beso a todas las
mamás del mundo. A todas, a las que ya no están físicamente, o a nuestra “Madre
Hincha”, la gran Haydee Matosas y a todas aquellas que se ponen la celeste
domingo a domingo y pueden ser disfrutadas.
Ellas son los únicos seres capaces de tolerar como tantas veces que “su día”,
lo festejemos un rato juntos y después tengamos que rajar rápido a la cancha, a
estar con Mitre. ¡¡SON ÚNICAS!! Por eso sabrán entender que hay que acompañar
al equipo en esta parada bravísima.
Nuestro corazón dividido en la distancia, unido en el
sentimiento. Un poco allá y otro acá. A no olvidar: “Mitre y la Vieja” (Pappo
dixit), son lo más grande que hay”.
13 de septiembre de 2011
INVOCACIÓN A LOS "ÁNGELES GUARDIANES DE MITRE" (Una plegaria inmemorial)
Vení, acompáñame en este
sueño. Instálate imaginariamente en el clásico que ya se viene en el Central
Argentino. Contemplá el cielo por un instante y descubrí entre ese rabo de
nubes, como se dibujan once corceles blancos, briosos, montados por eximios
guerreros.
Ahora, descubrí un punto fijo en el techo del
cielo. No pienses que es la tarde o la noche. Solo intentá abstraerte. Sin
perder de vista ese punto, mirá como de pronto el techo del universo se empieza
a abrir para que se descuelguen infinidad de estrellas titilantes y fugaces
sobre nuestras almas. Como si en realidad se despegaran las letras y los
márgenes blancos de los diarios cortados a mano. ¡No!. Es el infinito sideral y
una nueva dimensión que va a operar junto a nuestro rezo. “Se viene Mitre…” y
un fuego de volcanes celestes emularán el resplandor de la vía láctea. Allí
están, aguardando, esos millones de meteoros tan alucinantes como los que
encandilaron la tarde del “más grande recibimiento” - la de la vuelta en el
2007- que nos obligan, ya, a cerrar los ojos y soñar con el instante mágico. Estás
ciego, solamente tus otros sentidos fluyen por todos los poros de tu cuerpo. A
través del tacto, solo sentirás el paño de tu bandera. Tus oídos serán
perforados por el rugir de la “hinchada máxima” y tu olfato, tu olfato te
indicará que del otro lado estarán ellos. Ya, con los grifos cerrados de
todos tus sentidos. Solo deja abierta la puerta a la emoción. Date cuenta que
vas formando parte de esa luz, como si fuera el hongo atómico de cientos
corazones en llamas y vas a hacer contacto. Tendrás que estar atento,
porque Cronos detendrá el tiempo y habrá un segundo fugaz, sublime, casi
imperceptible, que en el medio de tanta canto y tanta locura, la cancha
enmudecerá junto a vos. Vas a recibir una vibración cósmica que estará
preanunciando lo que va a suceder. De la constelación comenzarán a
descender “los ángeles guardianes de Mitre” hacia el verde césped. Si
lográs hacer eje con lo sagrado, que significa ser hincha de Mitre tendrás el
privilegio de ponerle ojos a tu corazón. Tendrás la certeza infinita de
contar con la compañía más poderosa que el cielo te puede regalar. Entonces,
si logras sentirte ciego por un segundo y confiar en lo que allí va a suceder,
bajarán ellos. “Los ángeles guardianes de Mitre”. Estarán los duendes de Pitín
Ferrero y el dominio de toda el área, el Loco Martini y sus mágicos reflejos,
el amor propio del Javi Arguello y la prestancia del Nata Caravanzola. En el
medio el Popa Mayorga, y por si falta meter pierna el Joa Marchisio listo para
raspar. A la derecha Dario Zarate y Pitero, para conducir. Para crear, el
Elvio, sacando conejos de la galera , dándole chamuyo a la pelota y escondiendo
el piolín con que la sujeta. De punta, los veo al Dani Astegiano y su capacidad
goleadora y la glacial y veloz contundencia de Tito Juan, que aunque no haya
vestido la "celeste" estoy seguro de que como buen amante de la
redonda, hubiera estado orgulloso de defenderla a muerte.
Hay otro pelotón de fusilamiento: la potencia de Grasso, la maestría de Caste, la polenta del Manolo, el toquecito matador de Culasso, el olfato de Follonier. Estarán todos o casi todos. Imagínate, entonces el domingo soñado.
Descenderán, luego, nuestros guerreros de sus corceles, con el Juancho Panero a la cabeza, y el imperioso resguardo de nuestros ángeles. Los que armaron este hilo conductor que nunca más deberemos traicionar. Porque creemos en “el fútbol arte” de manera religiosa. Porque debe haber un punto de inflexión y reencontrarnos con la memoria de nuestros viejos sabios de la tribu. Porque somos diferentes. Porque los demás solo poseen diablillos que de tanto en tanto meten la cola. Sus ídolos, quedaron encerrados en el hades del mal gusto futbolero. Por todo esto te pido, que vengas a ofrecer tu corazón que será parte del motor de la victoria. Para empezar a conjurar, estos viejos demonios que exigen el mal a los maestros. Por todo esto: “Podrán decir que soy un soñador, pero no soy el único”. Lo inmortalizó John Lennon, vos lo vas a hacer posible. Todavía no tiene fecha, es que este amor nunca la tendrá. Es atemporal.
Hay otro pelotón de fusilamiento: la potencia de Grasso, la maestría de Caste, la polenta del Manolo, el toquecito matador de Culasso, el olfato de Follonier. Estarán todos o casi todos. Imagínate, entonces el domingo soñado.
Descenderán, luego, nuestros guerreros de sus corceles, con el Juancho Panero a la cabeza, y el imperioso resguardo de nuestros ángeles. Los que armaron este hilo conductor que nunca más deberemos traicionar. Porque creemos en “el fútbol arte” de manera religiosa. Porque debe haber un punto de inflexión y reencontrarnos con la memoria de nuestros viejos sabios de la tribu. Porque somos diferentes. Porque los demás solo poseen diablillos que de tanto en tanto meten la cola. Sus ídolos, quedaron encerrados en el hades del mal gusto futbolero. Por todo esto te pido, que vengas a ofrecer tu corazón que será parte del motor de la victoria. Para empezar a conjurar, estos viejos demonios que exigen el mal a los maestros. Por todo esto: “Podrán decir que soy un soñador, pero no soy el único”. Lo inmortalizó John Lennon, vos lo vas a hacer posible. Todavía no tiene fecha, es que este amor nunca la tendrá. Es atemporal.
25 de agosto de 2011
¡Todos podemos! ¡Todos lo sabemos!
Este el Mitre de las esquinas que arrima las propinas a casa. Que cartonea o revolea los palitos. Que hoy se ganó la coca y unas buenas milangas con fritas. Los más ricos manjares de la vieja. Sus malabares cotizan en bolsa en un medio plagado de equipos técnicamente pordioseros. Vamos Mitre… que la gilada, no entiende nada. Amén de sortilegios y malabares, mucho menos de caerse y no abandonar hasta levantarse…
Sube… Sube… Mitre… bandera de mi amor. ¿Quién lo iba a decir?. El Mitre "pibe de la calle" ahí arriba. Y ahí andan otros a los que la abundancia los hizo pobres. Tac…tac…tac para acá, tac…tac…tac para allá. ¿De qué carajo se trata?. Gracias, pibes. Por este presente que emociona. Que habla que la "memoria" del viejo Mitre está viva.
26 de julio de 2011
BIENAVENTURADOS...
"Bienaventurados los que están en la cima porque será cuesta abajo el resto del camino", dijo Serrat.
El honor, la gloria, los domingos que pasamos juntos. Allí están los amigos anónimos con los que nos abrazamos, los peligros que corrimos juntos, los kilómetros que desandamos, las noches que nos desvelamos, las tardes familiares que nos perdimos, las novias que no nos entendieron, las mufas que nos agarramos. Los hijos que nos pidieron: ¿Papá, me llevás?... y vos que te mordías de ganas pero sabías que no era el día. No escuchan que está murmurando la voz de un pueblo, los nombres de tantos cracks que desfilaron por nuestra institución. No registran que dentro de nosotros habitarán por siempre el ilustre Central Argentino y las charlas con mi tío, mi hermano, nuestros amigos, el viejo, el abuelo, sobre todo lo que pasamos juntos. Tanta envidia hay que me tengo que poner a escribir entre rabioso y agradecido esto que siento, ahora mismo. ¡Vos podés, Todos podemos, Mitre! Esto no se entrega, ni aún perdiendo.
Claro que podés, si pudiste volver despues de 21 años, si fuiste el más goleador, el que mejor jugó, el que instalaste la palabra “semillero”, el que que tuvo equipos como trenes, jugadores celestiales, ídolos nacidos en tu maternidad… ¿Quién puede venir a decirte que sos boleta?. ¡Cuánta estupidez junta que hay que escuchar!. ¿Qué es lo que te puede matar?.
Vamos, pibes. Jueguen con sangre, pero jueguen. ¿Y nosotros? ¿Cómo jugamos?. Sin romper nada. Como lo hizo siempre el hincha de Mitre. Con grandeza, recibiéndo al equipo como cuando volvió hace ya 5 años. Con la “oooo” estirada como nunca. ¡Sooooy de Mitreee!. Que sea nuestra oración. Que sienta pánico el relámpago, que se averguence el trueno, que la naturaleza haga un volcán de tantos corazones solitarios que hoy sienten morirse anegados de lágrimas. Encendamos el “fuego sagrado” que solo Mitre esconde.
Alentemos como nunca. Juguemos como solo los dioses pueden hacerlo. Ellos únicamente saben del destino. Pero nosotros, los “locos”, “los necios”, “los delirantes”, “los soñadores”, “los idealistas”, “los utópicos”, “los valientes”, “los hambrientos”, “los afónicos”, “los desarrapados”, “los desahuciados pero vivos”. Bienaventurados todos ellos porque saben que en cada alegría hay una amargura. Que en cada Odisea una jornada heroica. Nosotros, nos debemos al más noble y bello sacrificio: el del aliento.
¡Todos podemos!. ¡Todos los sabemos!. Los que viven en los parajes más recónditos de Las Varillas, apelando a sus rituales más sagrados y secretos. Los fieles que están diseminados por todos lados mandando su energía, con solo colocarse la camiseta que un día se llevaron en sus valijas.
¿Quién pone esos títulos escandalizantes qué nos quieren poner más ansiosos?. ¿Quién quiere hacernos pelear entre nosotros?. No le hagamos el caldo gordo. Mitre vino con otro destino al mundo. No el de los “negocios”, aunque algunos se confundan. Vino a darnos pertenencia, arte, sociabilidad, competencia deportiva y futbol, mucho futbol. Ese que tiene “la redonda” como instrumento, que parecía enojada y se había ido. Pero como “siempre se vuelve al primer amor”, ya esta volviendo. ¡Cómo volvemos nosotros!. Después de tantas amarguras para demostrar “lo que es Mitre en la malas”. En las canchas que nos toque. Donde el destino lo disponga.
Por todo esto. ¿Quién es capaz de abandonar?. ¿Quién se anima a darse por muerto?. Es como auto amputarse el corazón. Tomar una pastillita azul contra el amor o una amarilla contra la esperanza. Ir al doctor y decirle: ¡Prefiero no sentir, no ver!.
Bienaventurados los adictos a emociones fuertes. Los que no confunden lo que está bien con lo que les conviene.
Bueno, si sos de Mitre vos sabés que lo nuestro es distinto. Jamás seremos ignavos ni corderos de malos pastores. El plantel leyó cada una de las bandera que la hinchada cuelga domingo a domingo. Esa es la impronta que tiene en la piel el hincha de Mitre. El que vos te tatuaste. El que está impreso como modelo de fútbol y de hincha de ese estilo en donde sea.
Están haciendo de la desgracia algo evidente y se olvidan de tanta felicidad subterránea. El domingo es un reto, defender la alegría. Aunque los números digan lo que quieran. Y la vida te pase factura. Está casaca Celeste trémula de pasión seguirá su ruta, para limpiarse la casa como corresponde.
Siempre habrá un perro perdido por ahí que nos impedirá ser felices completamente. Por eso… ganes o pierdas. Demostremos lo que es Mitre. La gloria no se pierde en 90 minutos. Lo que se pierde es la cabeza.
Es tan simple, a fuerza de ir todo mal comienza de repente a ir todo bien.
Bienaventurados los que aman a Mitre porque tienen asegurado el romance eterno.
Bienaventurados los que creen que estamos entregados. De ellos es el Reino de los ciegos.
7 de junio de 2011
Mitre, esa insensata pasión
![]() |
"No somos más buenos, más débiles ni mas listos.
Simplemente, ROMÁNTICOS con esta pasión"
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Aquí estamos… jugando al tinenti con granadas. Aquí estamos... tanteando no pisar las bombas del camposanto minado. Donde soñaron un redondel herrumbrado despedazado de hormigón. Se elevará eterna nuestra pirámide ovalada del Central Argentino. Allí donde nos profetizan un camposanto lleno de cruces. Se elevarán en ramas miles de brazos para clavar nuestras uñas en las tumbas de la gloria. No estuvimos alguna vez allí pero lo estaremos, claro. Sin saber jamás que es la vigilia o el sueño, la vida o la muerte. Esta pulsión llamada Mitre… ¿Es algo que viene del infinito o de adentro de nosotros mismos?
Aquí estamos, sin poder discriminar demasiado si este temblor que llevamos en el cuerpo es del frío de nuestros huesos, la rabia o la emoción. Con nosotros, no. No hay clase inferior, para esta multitud.
¿Fantasma de qué?. Que no haya terrores terrenales porque no hay muerte, cuando hay muerte enamorada. Sigo con mi garganta anudada, cerrada, pero no hay confusión posible: que la misma soga que hoy me asfixia es la misma con la que voy a estrangular el pánico. Este dolor en el pecho, tan parecido a la angustia, es un derrame de lava volcánica en erupción. La liquida casaca celeste que nos quema es donde se fragua la invencible espada con que cortarle la cabeza al espanto. Que sea igual a la que usó París para matar al valiente Héctor. Allí quedaran vencidas todas las infamias del inconsciente que nos quiere plantar otro destino. Sea como fuere, Mitre siempre estará en el Olimpo del fútbol. Se olvidan que el amor es inescrutable. No podrán contra su poderosa vida. No. Los amores cobardes, no llegan a amores. No se le puede ganar a la sonrisa de un país de niños que aman las pisadas de un número 10.
¡Con nosotros, no!. Soy de Mitre. El más grande, el de 60 años de historia y algunos días adversos. Acá donde la historia del futbol dejó rastros de templo sagrado. Acá donde la tempestad querrá fisurar sus cavernosas grietas y sin embargo la masa humana se hará pared. Acá volarán papelitos como gorriones para aterrizar en pistas de colchones de letras de molde.
Que nadie se detenga, ni se aparte. Que no vengan abatidos sino latidos y tambores. Allí quedaran vencidos todos los fantasmas.
En las tumbas de la gloria, tantas veces sembradas y tantas veces gambeteadas por nuevas flores. Nuestro corazón volverá a florecer una y otra vez, infinitas veces. Gracias a la chispa Celeste, esa manera de darnos vida eternamente… tan explosiva e insensatamente.
El que acepta su locura cree en los milagros.
28 de abril de 2011
Malabares y Milangas con Fritas
Hubo un rayo de luz antes de la luna nocturna del domingo. Minuto "treinta y pico". Cayó sobre Follonier y el "Pato" desempolvó el libro de destrezas del potrero. Este Mitre "pibe de la calle" se prendió a la lucha en una sesión de malabarismo. Si, este Mitre que se vió obligado a mutar de príncipe a mendigo, que priorizó el campeonato económico, que junta estampillas para guardar sus ahorros… ahí está arriba prendido. Ganó una final con un golazo de su Capitán y con otro que fue un flash, una ráfaga, una ilusión óptica. Pum Suarez, tac Pissani, tac Follonier y a abrazarse nomás.
Este es el Mitre de hoy. Anda trepado al cielo del campeonato sin sufrir de vértigo, porque lo primero que entendió es no perder de vista la humildad. Y a partir de esto se nota que va creciendo, despacito, paso a paso. Pero madura. Afianzado en un arquero notable. Una sólida estructura defensiva, a la que se suman los "desdoblados" Carena y Culasso, y en ese doble cinco de acero que van conformando Martinazzo y Lencina. Es la base, para no perder. Y de allí para adelante la confianza depositada en los “creativos” Vera, Acevedo, Figueroa, y Pissani y Follonier de puntas, pero siempre intentando por abajo. Entonces, su perfil invita a la interrogación permanente. ¿Cuál es su verdadera cara?. ¿La del primer tiempo o la del segundo?. ¿Es ese equipo que titubea al arranque o el que entra desde el min. 45 hasta el 95 con los dientes apretados dispuesto a ganar el partido?. Por momentos parece que el único que lo puede apurar es su tribuna. Tiene muy en claro que la ansiedad por cerrar los partidos lo ha traicionado más de lo que lo ha ayudado.
Este Mitre prendido es el mismo Mitre que tocó fondo mal en el 2009. Que sus jugadores son compasivos hasta
con la morosidad de sus salarios. Que hace un esfuerzo grande para vivir concentrado en todos los frentes. Y no se puede detener en tantas cuestiones de identidad y paladar. Y habrá que quererlo así…y comprenderlo. Si su casa se empobreció. Y la vieja anda con la libreta del almacenero. Y si gran parte de lo que está hoy levando, es esa pizza casera amasada con la harina que había en las inferiores. Y si no conoció el delivery de jugadores y arrancó el Apertura como Dios lo trajo al mundo. Y todos en silencio, con humildad. Amarrocando, chito, chirolas de ilusiones.
¿Cómo no lo vamos a bancar, entonces?. Nobleza obliga, porque enarbola la modestia algo que engrandece a quien se sabe Rey en desgracia. De allí la convicción y las sinrazones del corazón que nos empujan a respaldarlo. Y aunque todavía le falte para recuperar su status, el viejo trencito de carga del que habla Jota Jota, va. Con esa locomotora a vapor que de la raya para adentro tiene un conductor espiritual como Lencina, imposible de abandonar y no contagiarse en su exuberante voluntad de arrastrar los vagones. Si además, esos que arrancaron de la "última estación" andan decididos de ponerse los largos y pelearle a la vida. Emociona, porque vive la lucha pero no puede con su naturaleza y se le escapa el arte.
Este el Mitre de las esquinas que arrima las propinas a casa. Que cartonea o revolea los palitos. Que hoy se ganó la coca y unas buenas milangas con fritas. Los más ricos manjares de la vieja. Sus malabares cotizan en bolsa en un medio plagado de equipos técnicamente pordioseros. Vamos Mitre… que la gilada, no entiende nada. Amén de sortilegios y malabares, mucho menos de caerse y no abandonar hasta levantarse…
Sube… Sube… Mitre… bandera de mi amor. ¿Quién lo iba a decir?. El Mitre "pibe de la calle" ahí arriba. Y ahí andan otros a los que la abundancia los hizo pobres. Tac…tac…tac para acá, tac…tac…tac para allá. ¿De qué carajo se trata?. Gracias, pibes. Por este presente que emociona. Que habla que la "memoria" del viejo Mitre está viva.
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